CRUCE INAUGURA “EN EL EXILIO DEL POST”, DE RAQUEL MEYERS

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En el exilio del post, de Raquel Meyers

Inauguración: jueves, 26 octubre 2017

20:00h 

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En el hábito contemporáneo de reasimilación de la tecnología arcaica, la nostalgia mantiene un papel fundamental. La artista Raquel Meyers no se sitúa como partícipe del anhelo sino como catalizadora y multiplicadora de oportunidades visuales. En su mirada, estas herramientas se convierten en algo más que una ventana al pasado, permitiéndole crear a partir de tecnologías- reliquia como el Commodore 64 o el Teletexto, dispositivos y tecnologías aún en plena facultad de creación décadas después de que la velocidad de la producción y el consumo en masa los arrebatara de nuestras manos antes de permitirnos explotar todo su potencial.

El exilio del post es el relato de un desarraigo que trasciende la geografía en el que Raquel Meyers re exiona sobre su identidad de retornada. Tras diez años viviendo en el norte de Europa, la artista vuelve a poner el foco en el sur. Es la vuelta a un espacio a redescubrir que a modo de segunda avenida del dispositivo obsoleto, aprovecha la maquinaria cultural renovada de un escenario ya conocido.

Raquel consolidó su práctica en Suecia con el concepto KYBDslöjd, que traslada a su obra visual y performance. KYBD es el acrónimo inglés de teclado y slöjd, una palabra de origen escandinavo que signi ca destreza manual. Esta mecanografía expandida es un ejercicio de artesanía digital con caracteres de texto que navegan sobre las retículas de la interfaz. Como resultado, cada pulsación de tecla es registrada y guardada al nal de la sesión como una animación. Una práctica que se asemeja a los principios de la arquitectura brutalista, provocando un impacto similar a través de la representación íntegra y honesta de caracteres y colores en la que el error y la improvisación forman parte del resultado.

La inagotable oferta de posibilidades que nos ofrece la tecnología se presenta como un agente posibilitador y a su vez aislante de nuestra propia creatividad, limitándonos a las herramientas predeterminadas y obstaculizando la búsqueda de soluciones, frenando la profundización en el medio para cebar la cultura de la obsolescencia programada.

La producción contemporánea es una condena inmediata al deshecho donde el consumo se vuelve una destrucción. Baudrillard decía en La Sociedad del Consumo que «el mundo occidental necesita los objetos para construir su identidad, pero lo que es más importante, necesita destruirlos». Así, el residuo tecnológico se convierte el máximo exponente de la abundancia. Con el uso de tecnologías obsoletas, Raquel Meyers bloquea la necesidad de consumo y destruye la losofía capitalista de la impermanencia.

Cuando el perfeccionamiento de las tecnologías se basa en la incorporación de procesos característicamente humanos, la libertad es una ilusión. En el momento en el que su capacidad para elegir supera la nuestra, nos convertimos en consumidores de su elección. La tecnología se ha convertido en una administradora de emociones alimentadas por nuestros inputs. Raquel Meyers utiliza la aparente frialdad de las máquinas y la estética de 8bits para representar en ocasiones en tono satírico las afecciones humanas. Una visión de futuro desligada de la superstición de tiempos pasados, que pone ahora todas sus esperanzas en una construcción racional y digital del porvenir.

Janire Goikoetxea

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